Touché, Jorge

8 Febrero 2010

‘La ideología de un vaso de agua

Desde la muerte de las ideologías supimos que no había ninguna posibilidad para la muerte de las ideologías. Para que una cultura, un pueblo o un individuo carezcan de algún tipo de ideología antes es necesario privarle de la capacidad de sostener alguna idea.

Mínimo de dos, ya que un par de ideas ya conforman el embrión de un sistema de ideas, es decir, una ideología. El único método conocido para privar a alguien de alguna idea es la lobotomía o la más tradicional decapitación. Para privarnos al resto de pensamiento no es necesario este tipo de intervenciones quirúrgicas. Basta con la propaganda.

La sola idea de la muerte de las ideologías es una ideología, quizás la menos sofisticada de todas y por lo mismo una de las más populares.

Sin embargo, si bien nadie carece de una ideología, todavía es posible que haya momentos en que la vida humana no esté medida, limitada o impulsada por esta ineludible trampa intelectual.

Una semana después del terremoto de Haití la desesperación, la violencia y el caos hacían casi imposible la ayuda internacional. Haití ha vivido en los últimos tiempos de la caridad internacional —la mayor parte de su PIB eran donaciones—, y quienes han vivido y trabajado allí saben lo difícil que era ya antes de la catástrofe. Cuando insistí en algunas radios y diarios que no era el momento de perder el tiempo con discusiones ideológicas, no me refería a que algún país o algún político no estuviesen aprovechándose del momento para ejercitar su deporte favorito. Todo lo contrario. Sea de izquierda o de derecha, sea el imperio o los autoproclamados antiimperialistas, muchos sacaron de forma directa o indirecta partido de la desgracia ajena. Pocos líderes mundiales están libres de culpa en esto, no obstante no pocos arrojaron la primera piedra.

El pedido de suspender la discusión ideológica ante una de las catástrofes naturales más graves de la historia humana asumía que sí hay momentos en que es posible moverse según otros impulsos aparte de la acción y la reacción ideológica.

¿Qué le importa a alguien que está sepultado entre los escombros si la mano que lo rescata es de la cruz Roja, un soldado de la ONU o un marine del imperio? Lo único que puede importarle es que esa mano llegue de una vez.

Pero como en la teología medieval y en las telenovelas latinoamericanas, solo hay ángeles o demonios, buenos o malos. Los buenos nunca pueden hacer algo mal; los malos nunca son capaces de algo bueno. A excepción de Michael Jackson, si alguien es negro no puede ser blanco. Esta percepción, que no llega a ser una ideología, ha sido desde siempre el principal arma de los mejores políticos y de los peores religiosos: simplificadores profesionales que demonizan cualquier problematización, cualquier posibilidad de que los malos puedan hacer algo bueno o que los buenos sean capaces de algún pecado.

Mientras discutimos si Estados Unidos provocó el terremoto en Haití o si su presencia es ayuda o invasión, las victimas y los inocentes siguen muriendo, algunos aplastados esperando una grúa que lo saque debajo de una pared o alguien le alcance un vaso de agua.

Todos tenemos una ideología, toda institución, todo gobierno la tiene. Pero quizás no siempre, quizás no todo es ideología.

Esa mano, ese vaso de agua, por ejemplo.

Ahora lo urgente es lo importante. Ya tendremos tiempo de discutir todo lo demás. Miles no tendrán la misma suerte.

Fuente: Jorge Majfud, publicado en coloniacom.com


“¿En qué nos transfigurará el tiempo?”

29 Diciembre 2009

¿En qué nos transfigurará el tiempo?
¿En frágiles ramas a las que el viento
no demora en romper, en dos ciegos
con la manos contraídas, en peregrinos
hacia ninguna tierra prometida?
Alrededor, mueren de cien muertes,
todas definitivas, y nacen hacia una única
frágil y  transitoria vida; se celebran
fugaces bodas con el aserrín
y el frío, y de nada parecen servir la experiencia,
porque ya no hay pasado,
el rito que promete algún modo
de la felicidad, del consuelo.
Te vi, alta y desnuda, antes de la tormenta.
Me viste, desnudo, después del trueno.
¿Qué seremos mañana,
dentro de un rato? ¿Qué somos,
si es que algo somos,
madera o papel, restos de hojas y flores,
cenizas de un fuego antiguo
y anónimo, rostros que
no logran definirse del todo
y se esfuman cada atardecer
como en la noche se esfuman
los reflejos, las ropas, las respuestas?

Tomado de Un fuego bajo un cielo que huye, de Carlos Barbarito


Otras historias de domingo

27 Diciembre 2009
Lo vio por primera vez bajo un reborde de callao, en un charco que dejó la marea al retirarse. Reposaba en un almohadón de tentáculos, inflándose y desinflándose suavemente, con aire flemático.
El agua de la orilla estaba revuelta, canela tras las últimas lluvias, y él recordó que los pescadores viejos dicen que, en días así, los pulpos andan como borrachos, mareados por las tormentas y las turberas que los barrancos escupen al mar, y son fáciles de coger.
Éste tenía los ojos calmos de los pulpos de las latitudes del sur, más pachorrientos y menos vistosos que sus congéneres del norte. Casi no protestó con un cambio de color, un latigazo de ventosas airadas o un lapo negro de tinta cuando él extendió las manos, lo acunó entre ellas y lo dejó caer en un balde de playa.
Le preparó un acuario cuando llegó a casa y le bautizó Domingo, por el día en que se encontraron.
Domingo era pequeño, dorado, grácil y se movía por el acuario como bailando, mientras palpaba las rocas y las paredes de vidrio con cautela. Tenía la costumbre de detenerse de repente y dar un brinco, sin aparente esfuerzo, para flotar un instante y dejarse caer con los tentáculos extendidos formando un extraño paraguas correoso. Al aterrizar, se quedaba plantado sobre un cordón de ocho patas, con expresión misteriosa, y le lanzaba un destello de color azulado casi imperceptible, como un guiño.
Se acostumbraron el uno al otro.
Domingo le dejaba meter la mano en el acuario y se acercaba, como titubeando, para darle un abrazo pegajoso mientras su piel se teñía de añil. Él le traía pequeños regalos de sus correrías por La Isleta: una nube de quisquillas frescas, una lata limpia en la que esconderse, diminutos cangrejos del color del fuego.
Pasaron los días, amables, y una noche, Domingo se escondió en su cueva y no quiso abandonarla.
Él llegó tarde del trabajo y le saludó, rascando con los dedos en la gravilla del fondo. Pero Domingo no salió, como cada día, con un anudarse y desanudarse alocado de rejos, a darle el picotazo de buenas noches.
A la mañana siguiente, Domingo amaneció con sus ocho tentáculos anclados al techo de la cueva y una cortina de huevos cayéndole sobre la mirada exhausta.
Un fogonazo azul prendió la piel del pulpo cuando, en su código privado, le informó de que iban a ser padres, de que en tres meses moriría convertida en una cáscara pálida de sí misma y de que entonces él quedaba a cargo de sus hijos.

El Plan B de Domingo, de Ángeles Jurado. Tomado de ‘Cambio de rumbo y otras historias pigmeas’. Sitio de Fuego, 100. Baile del Sol, 2009.



Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en Internet”

4 Diciembre 2009

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial – un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Súmate al grupo en Facebook y publica tú también el manifiesto.


“Persona escalón”

29 Noviembre 2009
Del picoteo diario que hago de las Minimás” de Carmen Camacho me quedo con la que tengo más reciente, sobre todo porque me viene muy bien para ilustrar esta entrada: “CONTRA EL MIEDO, ESCRIBO. ES MI ÚNICA MANERA DE DECIR(ME) LAS COSAS A LA CARA”. Pues sí, porque es innegable el poder terapéutico que tiene la escritura, hoy quiero escribir para quitarme de encima el mal sabor de boca que me ha dejado una reciente experiencia.

Me quiero referir a formas de actuar muy sutiles por parte de personas que, aparentemente suelen ser agradables y dóciles pero bajo cuya apariencia se esconde una personalidad dependiente, insegura, que no soporta a nadie que le haga sombra o pueda destacar más que ellos. Este comportamiento suele tener que ver con la satisfacción personal en el área del reconocimiento laboral o en el campo de lo material. Estas personas necesitan esa compensación como contrapeso a un sentimiento de inferioridad y a una conciencia de deficiente potencial propio, que les genera frustración y, por tanto, necesidad de reafirmación por parte de entes ajenos a la propia personalidad.

En efecto, hablo de los trepas, de esas personas que desde su prepotencia carecen de empatía, son celosas, desconfiadas y necesita sentir que todos le admiran. Como reza la propia denominación, “estas personas necesitan trepar, escalar puestos, ansiar subir sin medida con la ciega ambición de conseguir su objetivo, pese a quien pese y caiga quien caiga”.

Por la experiencia vivida y teniendo en cuenta lo leído, recojo lo siguiente”: [El trepa] “suele pegarse y tratar de ganarse la confianza y la amistad de las personas a las que pretende igualar y después superar (persona escalón), mostrando actitudes de desprecio y desvaloración hacia el resto”.

Qué cierto es que, aunque hayamos avanzado en el tiempo, todavía hay muchas personas que siguen necesitando las recomendaciones para progresar y que se les abran las puertas profesionales que desean. Es triste, pero parece ser así. Este tipo de personas viven pensando que un buen contacto puede hacerte progresar en la vida a gran velocidad. En el pasado eran las cartas de recomendación, ahora se trata de conocer a las personas idóneas para que te ayuden a llegar donde deseas y, si por medio hay alguien que “te lo impide”, sáltatelo, pisa el  peldaño y sube.

En mi opinión, personas así demuestran ser poco inteligentes; si lo fueran no obrarían de esta manera.

En fin, termino con la frase del escritor irlandés Jonathan Swift: “La ambición suele llevar a las personas a ejecutar los menesteres más viles. Por eso, para trepar, se adopta la misma postura que para arrastrarse”.


La pandemia del consumismo, por Jorge Majfud

22 Noviembre 2009

Como es habitual, hoy he desayunado repasando los correos electrónicos que han llegado a mi bandeja de entrada en las últimas siete horas. Entre ellos había uno de mi admirado Jorge Majfud cuyo contenido quiero reproducir íntegro por la importancia que me merece el tema.

Se trata de un breve artículo requerido por Naciones Unidas con motivo de la Conferencia de Naciones Unidas por el Cambio Climático que tendrá lugar el mes que viene, del 7 al 18. Ha sido publicado en UN Chronicle (Naciones Unidas, noviembre 2009) y traducido por Majfud al español.

Se titula La pandemia del consumismo, y dice así:.

Los períodos de calentamiento global no son un invento humano. Pero los humanos hemos inventado la forma de convertir un ciclo natural en una anomalía. Su gravedad puede exceder la tragedia de una, de muchas bombas atómicas, pero no vemos la explosión porque vivimos dentro de ella, porque se parece al incontestable capricho de la naturaleza ante el cual solo cabe resignarse.

Los gobiernos del mundo están demasiado ocupados tratando de salvar a la humanidad de “la gran crisis” —la crisis económica—, estimulando el mismo consumo que nos está llevando a la catástrofe. Si la destrucción global aún no ha alcanzado la catástrofe tan temida, es sólo porque el consumismo no ha alcanzado aun los porcentajes tan deseados. En este delirio colectivo, confundimos desarrollo con consumismo, éxito con despilfarro, crecimiento con engorde. La pandemia es considerada un síntoma de buena salud. Su éxito ha sido tan abrumador que no hay ideología ni sistema político en el mundo que no esté concentrado en reproducirla y multiplicarla.

Las nuevas tecnologías podrían ayudar a disminuir las emisiones de dióxido de carbono, pero es improbable que sean suficientes ante un mundo que recién se encuentra en los inicios de su capacidad para consumir, dilapidar y destruir. Pretender reducir la contaminación ambiental sin reducir el consumismo es como combatir el narcotráfico sin reducir la adicción de los drogadictos.

El despilfarro irracional del consumismo no tiene límites; no ha evitado la muerte de millones de niños por hambre pero ha puesto en peligro la existencia de toda la biósfera. Si el exitoso consumismo no es reemplazado por la olvidada austeridad, pronto deberemos elegir entre la guerra y la miseria, entre el hambre y las epidemias.

Está en manos de los gobiernos y en manos de cada uno de nosotros organizar la salvación o acelerar la destrucción. La Conferencia sobre el cambio climático de Copenhague es una nueva oportunidad para evitar la mayor catástrofe que nunca ha enfrentado la Humanidad. Procuremos que no sea otra oportunidad perdida, porque no disponemos de todo el tiempo del mundo.

Jorge Majfud
Lincoln University

Issue 3 & 4 2009
Special Climate Change Issue
“To protect succeeding generations…”
New Issue coming in November 2009!
http://www.un.org/Pubs/chronicle/index.html

 

 

Gracias, Jorge por tan estupendo artículo y no dejes de escribir sobre estos temas, nos hacen mucha falta para despertar a nuestras adormecidas conciencias.


Al paso (mal dado) de Ruiz Quintano

20 Noviembre 2009

La semana pasada estuve como ponente en las Xª Jornadas Técnicas del Libro en Andalucía que se celebraron en Jerez y, en concreto, en la Fundación Caballero Bonald. La acogida por parte de la Asociación de Editores de Andalucía, organizadora del evento, fue estupenda, pero sobre todo me llamó la atención la calidez en el trato por parte de los responsables de la institución que acogió las jornadas como sede.

Quizás por eso me chocó tanto leer en la columna en ABCD de Ignacio Ruiz Quintano (“Al paso”) que el sábado pasado dedicaba precisamente al poeta, narrador y ensayista jerezano.

No soy conocedora de la obra de Caballero Bonald como para opinar sobre las afirmaciones que hace Ruiz Quintano a propósito de los comentarios sobre Foxá, pero no me parece elegante decir:  “(…) Se conocen cerca de cien alusiones de Shakespeare al vino de jerez (al shack), pero ni una sola a la poesía de Bonald, quien, sin embargo, cuenta con una Fundación a su nombre, lo que en el régimen cultural andaluz explica muchas tonterías (…)”. Y en el final de la columna no sólo reparte para los andaluces, sino que os toca también al resto: “(…) Tener lectores es una cosa que siempre molesta en los ambientes de progreso, con su animadversión hacia todo concepto de propiedad. Azaña tuvo tantos lectores como votos, y le dieron una República. Bonald, los mismos lectores que gracia, y tiene una Fundación. Escribir (bien) en España es de gilipollas”.

El trabajo de las personas que he conocido en la Fundación Caballero Bonald me merecen un profundo respeto y, sobre todo, después de verles actuar de anfitriones. Por eso me parece injusta la manera de salir “Al paso” de lo último que he leído del hasta ahora para mí considerado como uno de los mejores columnistas de este país.


¿Qué mejor que un libro para celebrar el Día de la Biblioteca?

14 Noviembre 2009

Volen versosYa ha pasado la fecha en la que se celebra el Día de la Biblioteca. Fue el 24 de octubre, pero me ha parecido tan original lo que han hecho en la Biblioteca Pública Municipal de Cocentaina (Alicante) que lo traigo hasta mi casa para quien quiera echarle un vistazo.

Se trata de un libro digital en Issuu en el que han colaborado desinteresadamente poetas e ilustradores. La artífice ha sido la jefa de una compi del Grupo de trabajo Web 2.0 de SEDIC al que pertenezco.

Lástima no haberlo visto en su día.

http://bibliopoemes.blogspot.com/2009/10/volen-versos-llibre-de-poesia-infantil.html


Ellas también quieren “vivir del cuento”, y ¿por qué no?

7 Noviembre 2009
m108
¿Qué quiere la mujer? fue la única pregunta que según propia confesión Freud nunca pudo contestarse.
Tienen ustedes ahora en las manos la posibilidad de encontrarle su respuesta: nueve excelentes escritoras españolas muy siglo XXI no han dejado tema sin abordar ni sentimiento humano desatendido. Del cuento extenso al microrrelato, nos ofrecen  lectura para todos los gustos. Por eso mismo cabe adentrarse con paso firme en cada uno de los textos.
“Hic sunt leones” solía estar escrito en los antiguos mapas cuando los cartógrafos se enfrentaban con tierras  inexploradas.  Aquí hay leones, peligros imposibles de enfrentar, se pensó también cuando  escritoras de calidad  se arriesgaron a abordar el  lenguaje desde sus muy personales posicionamientos. Hoy en día, un importante número de ellas ha cartografiado sus propios territorios interiores y lingüísticos, que lectores y lectoras avisadas exploran con placer. La presente antología ofrece nuevos derroteros para incursionar en tierras que fueron ignotas hasta no hace tanto tiempo.
Envidio a quienes  se sumergirán  por primera vez en este libro que brinda el placer de una aventura hecha de deslumbramientos y posibles peligros.  Son páginas ricas, húmedas de un erotismo femenino.
¿Creen ustedes como yo que las escritoras encaran el lenguaje desde un ángulo distinto del de los escritores? ¿Acaso nunca se han  planteado la cuestión?  Ahora tienen la oportunidad de hacerlo. Sean valientes. Enfrenten con gusto a estas nueve leonas españolas que apuestan en serio por la literatura. Esto sí es lo que quiere la mujer: decir su verdad, expresar su deseo y disfrutar el gozo del fluir en el lenguaje, a fondo y desde el fondo. Secreto de secretos que intimidó al padre del psicoanálisis. Y a tantos otros.

Este es el texto de la contraportada escrito por Luisa Valenzuela para esta valiente edición que acaba de salir de imprenta. ¿Que por qué la califico de “valiente”? No es por lo que dice la escritora argentina en la contra, sino por los comentarios hechos por alguien en una popular red social donde Baile del Sol colgó la información de su novedad. Vaya por delante decir que, como es obvio, no se trata de una mujer, pero desde luego tampoco de un caballero. El interfecto escribió lo siguiente:

“Supongo que esto es lo que se llama “discriminación positiva”. No sé cómo caería una antología que se promocionara como “escrita exclusivamente por hombres”. Estas cosas suelen gustarles mucho a los políticos y van bien para pillar subvenciones, pero empiezan a cansar ya un poco. Es como el otro día, que oí una entrevista por la radio con la directora general de empleo. Decía que esperaba que en el nuevo portal del ministerio encontraran trabajo “las mejoras y los mejores”.

Inma Luna, una de las autoras antologadas, le contesto dándole en la línea de flotación:

“Se han escrito tantas antologías (de todo tipo) sólo por hombres que todos (y todas) nos hemos tragado sin rechistar…, revisa tu biblioteca, querido Xxxx, a ver si encuentras esa paridad. La cosa es que los hombres os cansáis muy prontito, nosotras hemos aguantado siglos sin rechistar. Si ahora queremos vivir del cuento, pues bien merecido nos lo tenemos, ea!”

A lo que este ciudadano respondió:

“Yo he participado en media docena de antologías y he coordinado otro par. Algo sé del asunto, pues. Y la idea esta de “sólo para chicas” me parece sencillamente estúpida. Quizás sea una buena política comercial, pero literariamente es deleznable. En fin, si tú quieres vivir del cuento, adelante. Por cierto, muy original e ingenioso el título. Toda una declaración de intenciones. ¿Qué va a ser lo próximo? ¿Una antología de mujeres masectomizadas? ¿De mujeres canarias con historias de violencia doméstica? Por favor, esto no tiene nada que ver con la literatura.”

Mientras esperaba la reacción de Inma a semejante exabrupto, Déborah Vukušić, otra de las antologadas, intervino diciendo:

“bien, bien. empezamos muy bien. comparto la opinión generalizada. fantástica la portada! qué más dan colores, tamaños o formas? la cuestión está en juntarse… vivan las excusas para dar opción a la palabra.”

Y yo trato de meter baza con todo el temple que pude reunir en ese momento:

“¿Y cómo puedes decir que no tiene nada que ver con la literatura la antología en cuestión sin haber leído ni una sola línea. ¿Y por qué las próximas masectomizadas? ¿Y por qué sólo canarias?
¿Y por qué no ese título? Antes fue la poesía (“23 pandoras”: dos ediciones en menos de un año, por algo sería) ¡y ahora toca el cuento!”

¿Demasiado “suave”, no? Pues no hizo falta volver a intervenir, Inma Luna se valió sola para decirle:

“Sólo te voy a contestar una vez más, Xxxx. No me gustan estos debates, me parecen estériles. Todo lo que tú cuentas no tiene efectivamente nada que ver con la literatura y sí con el prurito masculino. Cuando leas estos cuentos, cosa que francamente dudo que hagas, podrás opinar sobre su calidad literaria en vez de decir estupideces tan poco afortunadas  como lo de las mujeres mastectomizadas o la violencia machista. Baile del sol sacó una colección de poesía sólo de hombres, Más que el mar, y nadie se rasgó las vestiduras ni les recomendó a sus autores que se dedicasen a hablar de la impotencia o  de la castración.”

“Sólo te doy la razón en una cosa: efectivamente, no voy a leer este libro ni ninguno que parta de presupuestos similares.” Con estas palabras zanjó Xxxx la conversación. Y remató con una última frase: “Elimino mis comentarios y te doy la razón en una única cosa: efectivamente, no voy a leer este libro.”

Esto último es, cuando menos, lo más llamativo (por no decir otra cosa) de la conversación: nuestro hombre se batió en retirada y dejó de ser “nuestro amigo” en Facebook.
Me pregunto: ¿qué necesidad tiene la gente de hacer este tipo de esfuerzos? Y ya que los hace, ¿por qué remata el tema con ese ramalazo “de niño chico” que al ver que va perdiendo, se planta y dice: ” ¡ea, pues ya no juego!”? (y como las canicas eran suyas, las recoge y deja a la peña colgada…)
Como ellas mismas han dicho, “pasan” de debates estériles; todo el mundo puede expresar sus ideas, pero sin necesidad de perder la compostura y algo muy importante, el RESPETO.
A estas mujeres cuentistas (Inés Matute, Inma Luna, Ángeles Jurado, Ana Pérez Cañamares, Marina Sanmartín, Roxana Popelka, Déborah VukušićCarmen Camacho), gestos así no hacen sino aumentar sus ganas por seguir escribiendo, divirtiéndose al hacerlo, pero no se trata de ningún juego.

Enhorabuena a las ocho, ¡y a por la segunda edición de aquí a Navidad!



Primos, manías, ingenuidad y tulipanes

23 Octubre 2009

El alegrón que nos dieron ayer “los primos” (Alberto Cortina y Alberto Alcocer) renunciando a pedir al Estado (o sea, a todos los españolitos), una indemnización de 4,64 millones de euros por los daños morales y económicos que les causó la condena del ‘caso Urbanor’, me lleva a recordar un ensayo que leí hace poco y al que llegué por una reseña: Delirios multitudinarios. La manía de lo tulipanes y otras famosas burbujas financieras, de Charles Mackay.

Recordemos que en 2003, el Supremo condenó a Los Albertos por estafa y falsedad en documento mercantil al considerar que engañaron a sus socios de Urbanor con la venta de los terrenos en los que se construyeron las madrileñas Torres KIO. Luego el Constitucional se pronunció revocando la condena de tres años y cuatro meses de cárcel, al aceptar parcialmente el recurso de amparo presentado por los empresarios. En fin, ellos dicen que lo han pasado muy mal y que la situación les ha perjudicado mucho durante estos años…

Sin ánimo de ofender a nadie, me pregunto, ¿cuánta gente ha sido y es engañada por las prácticas especuladoras de unos pocos?
El libro de Mackay trata de varios momentos de especulación desbordada en países supuestamente más civilizados que el nuestro. El autor elige Inglaterra, Francia y Holanda para centrar su narración sobre tres momentos de especulación, entre 1635 y 1720. La gente se sintió seducida por la posibilidad de comprar bienes muy baratos y ese ingenuo gesto pasó a convertirse en una manía de la que llegaron a pecar todas las clases sociales. Muchos individuos vieron crecer sus fortunas con la misma rapidez que se evaporaban.

Las tres historias (“El proyecto del Mississipi”, “La burbuja del Mar del Sur” y “La manía de los tulipanes”) están contadas en clave de humor y la narración invita a la reflexión sobre la situación de la economía mundial a consecuencia, entre otras cuestiones, de la manía de especular.  Parecen atemporales por la frecuencia en que hemos visto repetirse situaciones similares desde entonces.

El caso que me parece más llamativo es el de la tulipomanía: el cóctel formado por la combinación de la prosperidad con una mentalidad cortoplacista típica de la época crearon una demanda sin precedentes de bulbos de tulipán. Ello provocaría una subida desmedida de los precios de este producto y, como consecuencia de ello, un colapso en el mercado llevando a la ruina a más de uno.

Delirios2parajpg

¿Cómo puede alguien creer que un bulbo de tulipán pueda llegar a valer lo que una parcela edificable en el centro de la ciudad?

Creo que pagaría por escuchar a ‘Los Albertos’ contar historias o anécdotas  parecidas. Seguro que han vivido más de una con todas las operaciones que han protagonizado.